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Emprendedores: entre la quiebra y la esperanza

El 17 de noviembre de 2019, la humanidad conoció por primera vez el virus SARS CoV-2 que, seis meses más tarde, ha terminado con la vida de más de 300,000 seres humanos e infectado a más de 4.5 millones de personas en el mundo, según cifras oficiales. 

Hoy, derivados de la pandemia, el mundo enfrenta retos sin precedentes: millones de personas se encuentran en cuarentena, la economía de cientos de países disminuye, las cadenas de producción globales están detenidas y el comercio internacional es intermitente. 

En Querétaro, escuelas y negocios no esenciales (entretenimiento, recreación, bares, gimnasios) se encuentran cerrados desde el 20 de marzo. Casi dos meses después, los dueños de estos establecimientos han tenido tales dificultades para mantener su negocio andando que, muchos, han preferido cerrarlo. 

Tal fue el caso del gimnasio Madbull Crossfit que, el 5 de abril, tras juntar una parte del total de la renta e intentar negociar, prefirió cerrar y cambiar su modalidad a entrenamientos en casa a través de plataformas virtuales. 

“La arrendadora no quiso llegar a ningún acuerdo, ni un descuento ni -mucho menos- condonar los meses de inactividad. No hay apoyo, así que tomé la decisión de no seguir: de rentar una parte del equipo a los atletas que querían tenerlo en su casa estos días y seguir mandando entrenamientos para que los realicen en sus casas”, comenta Israel Macías, dueño del gimnasio. 

“No he visto más que algunos apoyos del gobierno y, de los que hay, no son suficiente. Pero, siendo honesto, no los usaría: puedo administrarme un poco y, en cuanto me dejen, abrir. Si no te lo dan, a chambear. No hay plan B.”, agrega el coach Macías.

Para Bodhi Yoga, la historia fue similar. A finales de marzo, Adriana Márquez (instructora y dueña) se acercó a su arrendadora, en muestra de solidaridad, con la propuesta de pagar el 50% de la renta; incluso cuando, por el cierre forzoso, ya no estaba percibiendo el ingreso habitual. 

“A la propietaria del local le pareció muy poco, me pidió que le diera más. Bajos esas condiciones y después de unos días, tomé la decisión de terminar el contrato. Cuando le dije eso, la dueña se enojó y trató de regatearme… me pareció abusivo, poco solidario, nada comprensivo con la situación”, cuenta Adriana. 

“Ahorita mantengo clases en línea, y ayudan, pero claro que voy a reabrir en cuanto sea posible; y seguramente será con nuevas medidas de precaución y con forme la gente se anime a regresar. Porque no hay apoyos para esta clase de negocios o falta darles publicidad.”, añade la instructora. 

Sin embargo, no todos los arrendadores han actuado igual. Tal fue el caso de Casa Rica Cafetería que, apenas con año y medio de inaugurado, consiguió llegar a un acuerdo para seguir funcionando. 

“Tras hablar mucho con los dueños del local para todos entender la magnitud de la situación y responder con la sensibilidad que requiere, conseguimos llegar a un 35% menos en lo que la situación se regulariza. A diferencia de muchos, nosotros seguimos en servicio y eso nos ayuda a que ni los arrendadores ni nosotros nos quedemos volando”, dice Alberto Rivera, dueño. 

“He visto que hay préstamos en instituciones financieras, aunque son cajas y los intereses son altos. La verdad, la gente ha sido el mejor apoyo, porque nos siguen comprando y eso es lo que nos mantiene. Ahora sólo somos dos, no tenemos tiempo para andar en otras cosas”, agrega.

A la fecha, gobierno municipal y estatal de Querétaro han creado los programas Querétaro Fuerte (con 240 millones de pesos) y el Programa Emergente (con una bolsa de 290 MDP). 

El primero se trata de un apoyo único de $4000 a aquellos que recientemente hayan perdido su empleo (afiliado, o no). El segundo, créditos con una tasa anual fija desde 10% hasta 16% (10% cubierto por la administración durante el primer año), a través de la Caja Popular Gonzalo Vega, Las Huastecas y Proyecto PYME Sociedad Anónima Promotora de Inversión de Capital.

En entrevista para EL QUERETANO, el Maestro Ricardo Ordaz, coordinador de la Unidad de Análisis Económico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ, explicó: 

“No existía un fondo para abordar esta clase de emergencia. Tampoco existen muchas herramientas fiscales o políticas, sobre todo para los gobiernos locales. Hay procesos, hay tiempos. Las PyMEs tienen una dispersión muy elevada en sus costos de operación: diferencias desde uno hasta varias decenas de miles de pesos, por lo que es más complejo diseñar políticas que abarquen a todos”, comenta el Maestro Ordaz. 

“El gobierno irá articulando estas políticas a lo largo de los meses, usándolas como parches de ciertos sectores que necesitan atención. Por lo mismo, se irá viendo poco dinero, a cuenta gotas, y en sectores muy específicos”, añade. 

Los programas municipales de créditos a través de cajas de ahorro también llaman la atención. Sus tasas oscilan entre el 10% y el 16% anual fijo, con préstamos hasta de $80,000. Además de la gestión del programa, el municipio apoya con cubrir el primer año de los intereses. 

“Aunque pareciera que la tasa de los créditos está muy por encima de la del Banco de México (que ahorita está bajando) es importante hacer las cuentas para comprobar los saldos totales. Lo que se necesita para ayudar es crédito social, eso no hay que perderlo de vista”, comenta el Maestro. 

En realidad, si se pide un crédito con el monto máximo (con un interés entre el 12% y el 16%) el pago total de intereses ronda los $22,000 y, de ese total, cerca de la mitad es cubierta por el municipio pues subsidia los meses en que los montos de los intereses son mayores.

Aún falta un abanico más amplio de apoyos, o atención a sectores y problemas más específicos que están viviendo los empresarios queretanos. Probablemente vayan surgiendo en los próximos meses. 

A pesar del escenario, lo verdaderamente importante son los tres testimonios de emprendedores que siguen buscando la forma de salir adelante en la crisis y mantener proyectos que les han costado años poner en pie. Y la comunidad que, en solidaridad, apoya estos negocios. 

Sin importar la magnitud del reto, todos estos queretanos (y muchos más) han demostrado estar a la altura y, sobre todo, preocuparse por los demás. “Esta situación nos hace ser más humanos, más humildes, y nos hace valorar lo que realmente es importante; además, nos ayuda a ser creativos y mejorar…”; “Los emprendedores pueden cambiar su entorno y hace falta apoyarlos”, dicen el coach Macías y Alberto Rivera al final de sus entrevistas. 

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