El PUN o la nueva vieja ola

Durante los últimos 30 años, ellos han sido el eje articulador en su partido. En torno suyo se han unido seguidores y detractores. De las tres gubernaturas que han ganado los candidatos de su partido, en dos han sido los operadores políticos del triunfo.

En el mundillo de la política se les denomina con el acrónimo de ‘PUN’, que sintetiza a quienes representan el ala más dura del Partido Acción Nacional (PAN) en Querétaro, triada formada por los apellidos Puga, Urbiola y Nava, consideradas las familias tradicionales albiazules, aunque la cabeza visible no sea ninguno de ellos.

Rafael Puga Tovar, Felipe Urbiola Ledesma y Arturo Nava Bolaños son considerados los patriarcas de este grupo que vivió sus mejores glorias en la segunda mitad de la década de 1990 y la primera mitad de la década de 2010, de la mano de Francisco Garrido Patrón, a quien tutelaron desde su llegada al PAN hasta los primeros tres años de su gubernatura, antes de que la influencia de su secretario Particular, Ricardo Anaya Cortés, los desplazara.

No obstante, menos visibles pero igualmente integrantes de los núcleos más tradicionalistas y dogmáticos de Acción Nacional, están las familias Lambarri, Moreno y Guerrero. Formadas en la disciplina de grupos laicos más ortodoxos.

Representante legal del PAN ante el Instituto Electoral de Querétaro en 1991, cuando ganaron una alcaldía por primera vez y le correspondió defender el triunfo de Salvador Olvera en San Juan del Río, desde entonces Alfredo Botello Montes, hoy secretario de Educación del Poder Ejecutivo Estatal, no ha dejado de estar presente en cada elección importante ganada y ascender hasta convertirse en el líder moral del grupo tradicionalista, que durante la última década vio diluirse a los Puga, los Urbiola y los Nava.

Desde entonces aprendieron, y rápido, a cohabitar con el grupo más derechista del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en quienes encontraron el aliado político que les había hecho falta y que les permitió ser parte de la transición del poder en 1997 y la consolidación del grupo desde el poder público.

Después de ello, todos los líderes del PUN han cosechado posiciones electorales. Han sido legisladores locales y federales. Diputados y Senadores. Lo único que nunca pudo, fue gobernar como titulares del Ayuntamiento capitalino o del Ejecutivo estatal.

Botello Montes tomó al entonces presidente de la Unión Regional Ganadera de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, y lo convirtió en un proyecto político cuya carrera meteórica lo llevó en 9 años ser Diputado federal, presidente municipal de Querétaro, Senador y Gobernador.

Con ello, lograron colocar en la oficina principal del Palacio de la Corregidora a 2 de los 3 gobernadores que han emanado del PAN. En el caso de Ignacio Loyola Vera, en 1997, prácticamente fue un triunfo en solitario. En cambio, los neopanistas o ‘neos’ fracasaron en su intento por hacer lo propio en 2009, cuando la campaña del candidato Manuel González Valle le fue encargada al reciente excandidato panista a la Presidencia de la república, Ricardo Anaya Cortés.

En su curriculum electoral, también han logrado ganar con sus candidatos en 4 de las elecciones de presidente municipal de Querétaro que ha registrado el PAN. Con ellos como operadores han gobernadr la capital del estado Francisco Garrido Patrón, Rolando García Ortiz; Francisco Domínguez Servién y Luis Bernardo Nava Guerrero.

Por ello, hoy han hecho del Centro Cívico de Querétaro, sede del Ayuntamiento capitalino, la base de operaciones del grupo, con Apolinar Casillas como secretario general de Gobierno. Aunque el propio alcalde Luis Bernardo Nava forma parte de una de las 3 familias que dan identidad al PUN.

Y es que la administración municipal de Querétaro se ha convertido en su válvula de escape, ante el desplazamiento que enfrentan de la administración estatal, donde otros grupos y liderazgos han ocupado los espacios y haciéndolos a un lado. El caso más significativo es el de Raquel Jiménez Cerrillo, quien inició el sexenio como Directora del DIF Estatal, y seis meses después, el 1 de abril de 2016, fue reasignada a un área de la Secretaría General de Gobierno, y en su lugar llegó Juan Pablo Rangel, alguien más cercano al autodenominado grupo ‘panchista’.

Aun así, con Alfredo Botello como operador político del senador Mauricio Kuri González y con gente cercana alrededor del presidente municipal Luis Bernardo Nava Guerrero, se garantizan una posición importante en la mesa de negociaciones para el reparto de posiciones en el próximo proceso electoral en el que se sucederá al gobernador Francisco Domínguez, y ellos tienen boleto de primera fila.

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