
La diputada federal Abigail Arredondo Ramos fijó la postura del PRI frente al dictamen de reforma a la Ley Federal del Trabajo que plantea la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y que ya fue aprobada en lo general por unanimidad en el Senado.
Durante su intervención, Arredondo Ramos agradeció el acompañamiento de la diputada local originaria de San Juan del Río, Adriana Meza, así como del equipo municipal encabezado por la presidenta María Teresa Morales Díaz, el secretario Ángel Sánchez y la secretaria de organización Martha Celia, destacando el trabajo territorial y el respaldo a la población sanjuanense.
En cuanto al dictamen, explicó que, si bien la reducción de la jornada es una demanda histórica y una de las principales promesas de campaña —presentada formalmente el 13 de diciembre de 2025—, la propuesta actual contempla una implementación gradual que, aseguró, no cumple con las expectativas generadas.
De acuerdo con lo expuesto por la legisladora federal, la transición sería progresiva: en 2026 la jornada pasaría a 48 horas; en 2027 a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y hasta 2030 se alcanzarían las 40 horas. Además, advirtió que el esquema mantendría seis días de trabajo por semana, lo que, en su opinión, no representa una mejora real en la calidad de vida de las y los trabajadores.
Otro de los puntos que señaló como preocupante es la ampliación del rango de horas extras. Según detalló, el dictamen permitiría hasta 12 horas extras por semana, incluso cuatro horas adicionales por día durante varios días, lo que podría llevar a jornadas de hasta 52 horas semanales, superando incluso las 48 horas actuales.
La postura del PRI, indicó, será votar a favor en lo general por tratarse de una demanda legítima; sin embargo, advirtió que no acompañarán el dictamen en lo particular si no se incorporan sus propuestas de modificación. Entre ellas, plantean que la reducción sea efectiva y real: 40 horas distribuidas en cinco días laborales, con dos días de descanso obligatorios y horas extras verdaderamente excepcionales.
Asimismo, subrayó la necesidad de contemplar apoyos fiscales e incentivos para empleadores formales, especialmente para pequeñas y medianas empresas, al advertir que, sin medidas complementarias, la reforma podría incentivar la informalidad laboral y afectar la generación de empleos con seguridad social.
Finalmente, la diputada federal añadió que también mantienen preocupación por otros temas de la agenda nacional, entre ellos la crisis de sarampión, asunto que, dijo, requiere atención inmediata desde el ámbito legislativo y de salud pública.

