
Ante el pronóstico de una temporada de lluvias intensa, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en Querétaro mantiene acciones de supervisión y prevención en los municipios de San Juan del Río y Tequisquiapan, con el objetivo de reducir riesgos de inundaciones y proteger a la población.
El director local de CONAGUA en Querétaro, Gerardo Sinecio Ríos, informó que durante el reciente recorrido realizado junto con autoridades estatales y municipales se evaluaron las condiciones de diversos cauces federales, así como puntos susceptibles a presentar problemas durante las precipitaciones.
Detalló que la presa Constitución de 1917 registra actualmente un nivel cercano al 15 por ciento de su capacidad; sin embargo, señaló que la principal atención se centró en la revisión de cauces y zonas donde es necesario realizar labores de limpieza y desazolve para garantizar un adecuado flujo del agua, en el Río San Juan.
“Nos enfocamos en que los cauces federales estuvieran desasolvados y en identificar aquellos puntos donde es necesario intervenir para prevenir inundaciones(…)La geografía y topografía de Tequisquiapan y San Juan del Río son complejas en materia hídrica, por lo que la prevención es fundamental”, explicó.
Sinecio Ríos reconoció que existe la posibilidad de incrementos importantes en los niveles de ríos y cuerpos de agua durante las próximas semanas debido a las lluvias asociadas a los sistemas meteorológicos que afectan al país. No obstante, destacó que las condiciones climáticas pueden cambiar en cuestión de horas, por lo que el monitoreo es permanente.
El funcionario indicó que se trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Gobierno del estado, la Coordinación Estatal de Protección Civil, las unidades municipales de Protección Civil y organismos operadores como la Junta de Agua Potable y Alcantarillado Municipal (JAPAM), a fin de implementar medidas preventivas y responder oportunamente ante cualquier contingencia.
Respecto al comportamiento del río San Juan, señaló que sí podría registrarse una crecida importante durante la temporada, aunque insistió en que el trabajo anticipado permitirá disminuir riesgos y evitar daños materiales o afectaciones a la población.
Durante la inspección no se detectaron puntos considerados de riesgo crítico o que requieran acciones extraordinarias. Sin embargo, sí fueron identificadas áreas con acumulación de material arrastrado de manera natural, por lo que se realizarán trabajos de limpieza en coordinación con distintas dependencias.
“El objetivo es prevenir en la mayor medida posible los daños materiales y, sobre todo, proteger la vida de las personas, que es nuestra principal prioridad”, concluyó.



