
El Colegio Estatal de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies de Querétaro advirtió que la violencia contra profesionales de la salud animal se ha incrementado de acuerdo a un estudio preliminar, en el que siete de cada diez veterinarios en el estado han sufrido al menos una agresión entre enero de 2025 y enero de 2026.
Durante un posicionamiento público, la presidenta del colegio, Paulina González, señaló que la movilización del gremio surge tras hechos de violencia recientes y busca visibilizar un problema de salud pública y bienestar animal, además de exigir condiciones seguras para el ejercicio profesional.
“El día de hoy se realizará una guardia pacífica que no tiene un carácter confrontativo, es un acto de visibilización, de reflexión y de prevención. Surge ante una realidad documentada, un porcentaje significativo de médicos veterinarios ha enfrentado agresiones verbales, amenazas, hostigamiento y en algunos casos agresiones físicas en el ejercicio de su profesión, estas conductas no se deben de normalizar”, explicó
La secretaria del colegio, Teresa Silis, detalló que el estudio —respondido por 150 clínicas de un total de 340 registradas en el estado— identificó agresiones verbales en 65 por ciento de los casos, amenazas en 42 por ciento, hostigamiento en redes sociales en 41 por ciento, acoso telefónico en 30 por ciento, daños a centros de trabajo en 4 por ciento y agresiones físicas en 3 por ciento.
“Ha evidenciado que el 70 por ciento de los veterinarios del estado de Querétaro sufrió al menos una agresión por parte de responsables de mascotas en el periodo comprendido de enero de 2025 a enero de 2026, indicando en promedio dos agresiones en el periodo determinado… Estamos hablando de violencia real, violencia que ocurre dentro de consultorios, hospitales veterinarios y espacios de trabajo”, expresó.
El informe también advierte una baja cultura de denuncia, ya que solo 11 por ciento de los casos recurrió al número de emergencias 911 y apenas 8 por ciento presentó una denuncia ante la Fiscalía. Entre las razones para no denunciar destacan la percepción de que los hechos “no tienen por qué escalar” en 55 por ciento, desconocimiento del proceso en 20 por ciento y falta de tiempo en 15 por ciento.
Por su parte, el tesorero del colegio, Rubén Novelo, explicó que las agresiones suelen ocurrir cuando los animales llegan en estado avanzado de enfermedad, existen expectativas irreales sobre el tratamiento, se consideran elevados los costos o se niega el fallecimiento del paciente. Añadió que el desgaste emocional es tal que 70 por ciento de los médicos veterinarios ha considerado dejar la profesión.
“No podemos ejercer con miedo, solicitamos a las autoridades que faciliten los mecanismos de denuncia, que generemos canales de acompañamiento institucional y se reconozca formalmente esta problemática”.
En representación de la Licenciatura en Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Querétaro, Ricardo Morales expresó solidaridad con el gremio y subrayó que la violencia contra estos profesionales no debe normalizarse.
“Ningún acto de violencia puede ni debe normalizarse en contra de quienes ejercen con ética, compromiso y vocación esta labor fundamental para la sociedad… Creemos firmemente que la respuesta de la violencia no es el miedo, sino la unidad, la organización gremial, la exigencia institucional y la formación de profesionales íntegros”.
El colegio informó que actualmente cuenta con 35 agremiados y reiteró el llamado a autoridades estatales, particularmente a la Secretaría de Gobierno y la Fiscalía, para establecer protocolos de actuación, facilitar denuncias y reconocer la problemática. Asimismo, exhortó a la ciudadanía a verificar que quien atienda a sus mascotas sea un médico veterinario titulado y con cédula profesional, además de fomentar una relación basada en respeto, empatía y comunicación efectiva.


