
La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular el dictamen del denominado “Plan B” de la reforma electoral, con 343 votos a favor, 124 en contra y una abstención, y lo remitió a los congresos estatales y de la Ciudad de México para su eventual ratificación.
La iniciativa, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, enfocadas en la integración de ayuntamientos, el funcionamiento de los congresos locales y las remuneraciones de funcionarios electorales.
Entre los cambios, se establece que los municipios serán gobernados por ayuntamientos integrados por una presidencia municipal, una sindicatura y hasta 15 regidurías, bajo criterios de paridad de género e igualdad sustantiva.
Asimismo, se fija que el presupuesto de los congresos locales no podrá superar el 0.70% del total del gasto de cada entidad. En materia electoral, se determinan límites a las percepciones de consejeros y magistrados, que no deberán exceder lo establecido en la Constitución.
El dictamen también prohíbe la contratación de seguros privados y otras prestaciones adicionales que no estén previstas en la ley para funcionarios electorales.
Durante la discusión en lo particular, legisladores de distintos grupos parlamentarios presentaron reservas, que fueron retiradas o desechadas.
La propuesta ya había sido avalada por el Senado el 26 de marzo y ahora deberá ser aprobada por al menos 17 congresos estatales para que pueda entrar en vigor.



