
El Secretario de Gobierno en el estado de Querétaro, Juan Martín Granados Torres, informó que 236 elementos serán destinados para la inspección sanitaria en los nueve retenes instalados en las entradas a Querétaro.
«Son 236 personas, tanto de salud como de inspección sanitaria, como de Protección Civil, como de seguridad pública».
Precisó que desde las siete de la mañana de este lunes se instalaron siete puntos fijos por el tiempo de duración de la pandemia, así como otros dos de manera ambulatoria.
Cabe aclarar que los siete puntos se distribuyen de esta manera: en la caseta de Palmillas, la caseta a Celaya, la libre a Celaya, el macrolibramiento, la carretera a la 57 que va hacia San Luis Potosí, la carretera 59 que viene de San Luis Potosí hacia Arroyo Seco, la convergencia de las carreteras 300 y 330 en los límites de Amealco y el Estado de México.
Mientras que los otros dos puntos móviles estarán en los límites con Higaldo por la zona de Tequisquiapan, así como en la caseta ubicada en la zona de El Marqués.
Aclaró que el objetivo es evitar que personas con algún síntoma ingresen al estado, así como impedir el paso a individuos que no realizan actividades esenciales en el estado.
«Y si presentan alguna situación que tenga que ver con la sintomatología, se les pide que regresen a su lugar de destino, salvo que se trate de vecinos del estado».
Sin embargo aclaró que se confiará en la palabra de los ciudadanos, que argumenten alguna actividad esencial, pero las placas de los vehículos serán gravadas para su monitoreo y en caso de reincidir o mentir se procederá a sancionar.
«Como estamos hablando de un tema de buena fe, entonces se creerá por primera ocasión en la palabra de las personas, sin embargo se hará un registro de esta información, de la placa, del conductor».


