
Cuando hablamos de los Piratas del Caribe, vienen a la mente las películas de Johnny Depp y la famosa atracción de Disneylandia, pero han surgido nuevas modalidades en la vida real…
Por un lado, los buques con combustibles de contrabando del famoso huachicoleo fiscal de México y ahora las acciones militares del gobierno de Trump que ha puesto un cerco alrededor de Venezuela y ha tomado posesión -hasta ahora- de dos buques venezolanos cargados de petróleo, presuntamente ilegal; diciendo que piensa quedarse con su contenido.
Esta moderna piratería le podría incluso pegar a Canadá, pues si Estados Unidos sigue apropiándose del crudo venezolano (o de otras naciones), podría quitarle mercado a la venta de crudo canadiense, que ahora representa casi el 60% de sus importaciones. Y los planes del gobierno de Carney de abrir nuevos mercados para el petróleo de Alberta, sigue con gran resistencia interna y el enorme reto de por donde sacar el crudo hacia los congestionados mares… ¡llenos de piratas!
La Casa Blanca justifica la captura de las embarcaciones venezolanas como un acto de combate al crimen organizado, diciendo que la venta del petróleo venezolano financia a los carteles de la droga. Y dice estar decidido a escalar sus actividades militares en la región.
Si hablamos de petróleo, corrupción y crimen organizado, uno de los mayores escándalos políticos en México es el caso del huachicol (el normal y el fiscal); que ha mostrado ser una gran fuente de financiamiento de los carteles.
Los lazos conectores del crimen no respetan fronteras; en estos días, México acaba de decomisar mercancía ilegal, presuntamente conectada a Ryan Wedding, un ex-atleta olímpico canadiense, que está presuntamente ligado al cartel de Sinaloa, escondido en tierra azteca, y buscado en Estados Unidos y Canadá.
Hablando del huachicol, se calcula que alrededor del 26 % del combustible que se vende en México es de origen ilícito. Eso es aproximadamente 338,000 barriles diarios de gasolina y diésel que circulan sin controles legales o fiscales.
Datos parlamentarios y de investigaciones periodísticas indican que redes criminales han logrado introducir centenares de millones de litros de gasolina y diésel camuflados como otros productos para evadir impuestos. Un reporte encontró que al menos 564 millones de litros entraron ilegalmente por puertos mexicanos entre 2023 y 2025 a través de 69 embarques. Sin incluir el viejo huachicoleo de los oleoductos de Pemex, que representa alrededor 2.7 millones de litros por día.
En 2024 el huachicol fiscal implicó pérdidas de recaudación de más de 177,000 millones de pesos solo por evasión de impuestos al combustible (IEPS y IVA).
Sería interesante saber si las petroleras y refinadoras americanas no se han dado cuenta de que sus compradores están ligados al crimen organizado…
Siguiendo la lógica de la captura de los buques venezolanos por el gobierno gringo, me pregunto si es cuestión de tiempo para que lo mismo ocurra con los barcos tanque mexicanos que transportan combustibles ilegales. O los embarques legales de México a Cuba…
El legislador republicano Carlos Antonio Giménez (cubano americano por Florida) escribió una carta en la que acusa a México de enviar petróleo y combustibles a Cuba, lo cual, según él, “financia al régimen cubano y representa un riesgo para la seguridad de Estados Unidos”. Propone sanciones dentro del marco del T-MEC y exige medidas para frenar esos envíos de petróleo, que él considera parte de una cadena de apoyo a gobiernos con vínculos con el narcotráfico y el terrorismo internacional.
Entre mayo y junio de 2025, Pemex (vía Gasolinas del Bienestar) reportó 39 embarques hacia Cuba, con un total de aproximadamente 10.2 millones de barriles de crudo y 132.5 millones de litros de combustibles refinados (jet fuel, diésel y gasolina). Esos envíos estuvieron valuados en más de 850 millones de dólares, casi igualando el valor total de lo enviado en los dos años previos combinados (aproximadamente 1,000 millones de dólares entre julio de 2023 y septiembre de 2024).
No se ha transparentado públicamente si Cuba ha pagado por esos cargamentos ni cómo. Pemex se niega a publicar recibos de pago alegando que son asuntos privados. El resultado es que hay indicios de pérdida o deuda para Pemex.
Si técnicamente el huachicol no opera en el Caribe, si lo hace en el ahora llamado Golfo de America, que según Washington es propiedad de los Estados Unidos.
Mar es mar, barcos son barcos y piratas… son piratas, con parche y bandana o de cuello blanco. Parece que estamos viviendo una nueva fiebre del oro negro, y las “aguas internacionales”, tierra de nadie.

