
“Hasta que el Papa nos separe”, expresó Víctor Alejandro Aguilar Ledesma al hablar de la encomienda que recibió para encabezar la Diócesis de Querétaro, donde planteó una etapa de continuidad, servicio y atención a los cambios que enfrenta la sociedad. El nuevo obispo señaló que permanecerá al frente de la Iglesia queretana durante el tiempo que determine el pontífice.
“Y como lo dije en Celaya, hasta que el Papa nos separe, ¿verdad? Pues cuenten con mi oración, mi servicio, mi trabajo”, expresó durante su presentación.
Al referirse específicamente a las condiciones que encontrará en Querétaro, Aguilar Ledesma adelantó que retomará el diagnóstico elaborado por la propia Iglesia local y los retos establecidos en la quinta etapa del Plan Diocesano, por considerar que detrás de ese documento existe un proceso previo de análisis y reflexión.
“Yo asumo los retos y desafíos que se presentan en el Plan Diocesano (…) porque ahí están planteados los retos, los desafíos a los que el Plan Diocesano busca responder y obviamente, pues los asumo porque está detrás de ellos toda una etapa de análisis, de reflexión, de diagnóstico, etcétera”, señaló.
El nuevo obispo también colocó entre sus planteamientos la necesidad de que la Iglesia responda a las transformaciones de su entorno. Señaló que espera que su estancia en Querétaro sea un periodo de esfuerzo, reflexión y compromiso para atender los desafíos planteados por la cultura y la sociedad actuales.
“Hay que responderle a esa realidad”, sostuvo durante su intervención.
Aguilar Ledesma habló además de fortalecer la participación conjunta de sacerdotes y fieles dentro de la Diócesis.
“No laicos sin sacerdotes, no sacerdotes sin laicos. A caminar juntos como hermanos, construyendo esta iglesia particular”, expresó.
El religioso llegará a Querétaro después de encabezar la Diócesis de Celaya y sostuvo que su intención será dar continuidad al trabajo que ya se realiza en la entidad.
Durante su presentación reiteró que su encomienda será “sumar y servir”, mientras se prepara el proceso para su toma de posesión al frente de la Diócesis queretana.




