
El Coro Infantil y Juvenil Sinfónico realizará dos conciertos en el Teatro Metropolitano, el 6 de mayo y el 17 de julio, con el objetivo de recaudar fondos para su participación en los World Choir Games, que se celebrarán del 6 al 16 de agosto en Helsingborg, Suecia.
Las presentaciones permitirán al público conocer el repertorio con el que el ensamble representará a México en la competencia internacional, en la que participará por tercera ocasión. En ediciones anteriores, el coro obtuvo un diploma de bronce en China (2010) y uno de plata en Letonia (2014).
El director del coro, José Rocha Magaña, señaló que este proyecto implica una preparación musical y logística relevante, además de representar una oportunidad de proyección internacional para los integrantes.
“Tenemos la responsabilidad de representar a México en The World Choir Games… cosa que nos llena de mucha emoción”, indicó.
El coro está conformado por 220 niñas, niños y jóvenes de entre 7 y 18 años, provenientes de ocho instituciones educativas. De ese total, 63 fueron seleccionados para viajar a Suecia y participar en distintas categorías: folklore, Children’s Choir y pop.
El repertorio incluye piezas de diversos géneros y tradiciones. En la categoría internacional interpretarán obras como Baba Yetu, en suajili, de Christopher Tin; El coro de Jericó, un espiritual afroamericano con arreglo de Moses Hogan; y Say Something, del repertorio pop. También integran La alabanza, del compositor contemporáneo Runestad.
En la sección de folklore, el programa incorpora piezas tradicionales y populares como La Llorona, Son de la negra, Bésame mucho y Te extraño, de Armando Manzanero, además de obras representativas de otros países de América Latina.
Para adaptar este repertorio, el equipo realiza ajustes técnicos debido a las características vocales del grupo. “Tenemos que hacer la adaptación para las voces blancas que tenemos… no hay repertorios intermedios pensados para voces en cambio, y eso es parte del oficio”, explicó Rocha Magaña.
Beneficios musicales y sociales
Además de la formación artística, la participación en un coro tiene efectos en el desarrollo personal y social de sus integrantes.
El director destacó que la práctica musical favorece habilidades cognitivas y emocionales, especialmente en menores con distintas condiciones de desarrollo.
“Hay muchos estudios que demuestran que la música genera neuroplasticidad… permite corregir aspectos motrices, del habla y de la pronunciación a través del canto”, señaló.
En el plano colectivo, subrayó que el trabajo coral fomenta la colaboración y la convivencia.
“El otro no es tu contrincante… se vuelve una simbiosis. Eres parte del otro y el otro es parte de ti, y juntos logran hacer armonía”, explicó.
Por su parte, la secretaria de Cultura, Ana Paola López Birlain, anunció que el gobernador Mauricio Kuri otorgará 200 mil pesos para los viáticos de los coristas.



