Dos mexicanos fueron tomados como rehenes por el grupo Hamás en Gaza, según informó la canciller Alicia Bárcena este domingo.
Esto ocurrió tras el ataque del grupo terrorista y la contraofensiva de las fuerzas armadas de Israel, que por el momento ha dejado un saldo de más de 900 personas fallecidas: 600 en Israel y más de 300 en la Franja de Gaza.
«Lamento informar que nuestra Embajada en Israel nos ha comunicado que una mexicana y un mexicano han sido presuntamente tomados como rehenes por el grupo Hamás en Gaza, este sábado», indicó la canciller mexicana en un mensaje en redes sociales.
Dijo que se ha establecido contacto con las autoridades en Israel y los familiares de los afectados para brindar apoyo y seguimiento a esta situación.
El gobierno de Israel confirmó el mismo día que más de 100 ciudadanos fueron secuestrados por milicianos de Hamás y llevados a la Franja de Gaza. Hasta el momento, se desconoce su situación.
El ataque de Hamás comenzó el sábado, cuando hombres armados rompieron las barreras de seguridad de Israel y lanzaron miles de cohetes desde Gaza.
Alrededor de las 6:30 horas locales de ese día, el grupo islamista palestino disparó una gran cantidad de cohetes sobre el sur de Israel, llegando a escucharse sirenas en ciudades como Tel Aviv y Beersheba.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, los hombres armados de Hamás ingresaron a viviendas y atacaron a civiles en un recorrido casa por casa.
Además de los rehenes, la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, informó que un grupo de 21 mexicanos originarios de ese estado se encuentra varado en Israel debido a estos ataques.
Los turistas mexicanos habían viajado a Israel como parte de una excursión a Tierra Santa y se refugiaron en su hotel al iniciarse los ataques.
La peregrinación a Tierra Santa estaba compuesta por miembros de la Parroquia Santa Cecilia Campeche, quienes antes de los sucesos habían visitado mezquitas y bazares en Estambul.
La embajada de México en Israel ha emitido una alerta a la comunidad mexicana en el país, instándoles a «extremar precauciones y seguir las instrucciones de seguridad de las autoridades» debido al riesgo que estos ataques representan.



