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Urbanista propone evaluar resultados de obras después de construirlas

Las obras urbanas deberían ser evaluadas después de concluirse para conocer su impacto en seguridad, accesibilidad, temperatura, consumo de agua y energía, biodiversidad y otros indicadores, planteó la urbanista Romy Rojas Garrido durante el XVIII Congreso Internacional de Ingeniería Civil, celebrado en Querétaro.

Durante su conferencia en el Centro Cultural Manuel Gómez Morín, la presidenta del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano de México (CONARED) presentó el ABC, Sistema Global para el Habitar Colectivo, una propuesta que busca incorporar medición y corrección a las decisiones sobre infraestructura y desarrollo urbano.

“Una obra terminada no necesariamente es una obra resuelta”, afirmó Rojas Garrido.

El modelo propone pasar del esquema de diseñar, construir, inaugurar y entregar a un proceso de diseñar, construir, medir, aprender y corregir. La intención es conocer los efectos de las intervenciones una vez que entran en funcionamiento.

Entre los indicadores planteados están accesibilidad, temperatura, seguridad, consumo de agua y energía, biodiversidad, mantenimiento y percepción de los habitantes.

Rojas Garrido sostuvo que las decisiones urbanas también deben considerar de manera conjunta problemas relacionados con agua, clima, energía, suelo y movilidad.

“Seguimos administrando consecuencias cuando tendríamos que anticipar causas”, señaló al mencionar problemáticas como inundaciones, calentamiento urbano, pérdida de biodiversidad y expansión de las manchas urbanas.

El sistema es impulsado por CONARED en colaboración con ONU-Hábitat y plantea integrar ciencia, tecnología, normatividad, experiencia humana y aprendizajes de distintas ciudades.

La propuesta fue expuesta ante especialistas participantes en el congreso organizado por el Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Querétaro.

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