La reducción de jornadas laborales tiene un impacto económico negativo en el sector empresarial, sostuvo el vicepresidente de la Asociación de Fiscalistas del Estado de Querétaro (AFEQ), Mario Erik Anaya.
Esta medida, explicó, afecta principalmente a la industria, que opera con horarios establecidos y no puede detener sus operaciones.
Indicó que si en una factoría operan actualmente tres turnos de 100 trabajadores, con la reducción de jornada a seis horas, se necesitaría un cuarto turno o pagar horas extras.
El especialista en Fiscal descartó que la reducción de la jornada tenga efectos en materia de impuestos, sino en los costos de producción.
Detalló que para las empresas el pago de un cuarto turno para cubrir los fines de semana o el pago de horas extras son deducibles para los empresarios.
Otro sector que también se ve afectado es el comercual, ya que adaptar horarios de atención al público implica gastos adicionales en personal.

