La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York dio a conocer este miércoles una acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios actuales y anteriores, a quienes señala por presuntos delitos de narcotráfico y uso de armas.
Entre los implicados se encuentran el presidente municipal de Culiacán, un senador y mandos de seguridad pública.
De acuerdo con el comunicado del Departamento de Justicia de Estados Unidos, los acusados habrían conspirado con líderes del Cártel de Sinaloa para introducir grandes cantidades de drogas a territorio estadounidense a cambio de apoyo político y sobornos.
La acusación, presentada ante una corte federal en Nueva York, incluye cargos por tráfico de narcóticos y delitos relacionados con armas. En uno de los casos, también se imputan delitos adicionales por secuestro que derivaron en la muerte de una fuente de la DEA y un familiar.
Según las autoridades estadounidenses, los señalados ocupaban cargos de alto nivel en el gobierno y en corporaciones de seguridad en Sinaloa, lo que presuntamente habría facilitado la operación del grupo criminal durante varios años.
El fiscal federal Jay Clayton indicó que el Cártel de Sinaloa ha introducido drogas de manera sistemática en Estados Unidos, y sostuvo que la investigación busca responsabilizar a funcionarios que, presuntamente, colaboraron con esa organización.
La acusación fue desclasificada este miércoles y el caso quedó asignado a una jueza federal en Nueva York. Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han informado sobre acciones derivadas de estos señalamientos.

