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Entran comerciantes a El Juego del Calamar

Máscaras, disfraces de los jugadores, peluches, galletas y hasta piñatas son parte de los artículos producidos en México por el boom que se vive de «El Juego del Calamar».

La hasta ahora serie más vista de Netflix, con 111 millones de espectadores a nivel mundial, ha hecho que vendedores en plataformas como Amazon y Mercado Libre, así como comercios ambulantes, aprovechen la fama de la serie, cuyo derecho de marca aún está libre en el País.

Un vistazo en Amazon México muestra cortadores de galletas desde 165 pesos, playeras con el logo de la serie en 225 pesos, un reloj despertador de la muñeca gigante en 875 pesos y ropa similar a la de los personajes desde 600 pesos.

También en el marketplace de Facebook hay llaveros y vasos para café desde 15 pesos, peluches de los personajes a 200 pesos y disfraces completos en 150 pesos.

Puestos instalados en calles y el Metro de la Ciudad de México venden máscaras y cubrebocas en 45 pesos; panaderías en todo el País ofrecen las galletas de la serie y hasta la famosa Piñatería Ramírez lanzó una piñata de la muñeca gigante.

Es más, en Spotify hay disponibles canciones en remix de la famosa tonada «jugaremos, muévete luz verde».

Y es que, por ahora, en México nadie posee los derechos de marca de «El Juego del Calamar» para explotar su imagen en productos originales.

De hecho, ni Netflix, ni la productora de la serie Sirena Pictures Inc.

Quien sí inició un trámite de registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) es el ciudadano chino Wei Lu, con domicilio en la Colonia Industrial Vallejo, Azcapotzalco, en la Ciudad de México, constató Grupo REFORMA.

El registro se solicitó el pasado 6 de octubre para la Clase 25, correspondiente a prendas de vestir, calzado y artículos de sombrerería, con el número de expediente 2626065, y para la Clase 28, de juegos y juguetes, aparatos de videojuegos, artículos de gimnasia y deporte y adornos para árboles para Navidad, con el expediente 2626066.

Si el IMPI le aprueba a Wei Lu el registro de marca para ese tipo de productos, los que venda serán los únicos originales en México, además de que podrá ejercer acciones legales contra quien los comercialice sin su autorización.

Cabe recalcar que, hasta el momento, no se encontró relación alguna de esta persona con los creadores de la serie.

«Lo que yo veo es que este señor de origen chino está tratando de pasarse de listo y tener el registro de marcas aquí. (…) Los creadores no creyeron que esto iba a tener el efecto que está teniendo en el mercado y no hicieron el registro», dijo Jean Ives Peñalosa, experto en propiedad intelectual.

Al segundo trimestre de este año, se registraron 11.6 millones de suscripciones de streaming en México, cifra que la pandemia de Covid-19 impulsó, según The Competitive Intelligence Unit (The CIU).

«Las personas en el momento en que se encerraron empezaron a desviar dinero que gastaban afuera en el entretenimiento adentro de la casa. Eso se traduce en mayor consumo de videojuegos y de streaming», dijo Gonzalo Rojón, director de Telecomunicaciones de la consultora.

(Con información de REFORMA)

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