Crumbl prepara nuevas aperturas en México durante los próximos meses y proyecta alcanzar al menos 80 sucursales en el país en menos de una década, mientras Querétaro aparece entre las ciudades consideradas con potencial para recibir a la cadena estadounidense de galletas, aunque hasta ahora no se ha confirmado una tienda en la entidad.
Mariano Tejeda, Head de Crumbl México, señaló que la compañía trabaja en su expansión después de la apertura de su primera sucursal mexicana, realizada el 28 de julio en la Ciudad de México.
Entre especialistas del sector, Querétaro figura junto con Guadalajara, Puebla, Monterrey y León como uno de los mercados metropolitanos con condiciones para la llegada de este tipo de negocios. Sin embargo, la información disponible no establece una fecha, ubicación o proyecto confirmado para una sucursal queretana.
El interés por la marca ya tiene presencia en Querétaro. Cuentas de Instagram ofrecen las galletas mediante reventa y el producto también ha comenzado a aparecer en fiestas y eventos empresariales en la entidad.
“Ejecutivos queretanos que van a la CDMX por trabajo, sus compañeros les piden pasar por la tienda Crumbl, pero cuando se encuentran con una fila de más de una hora de espera, desisten; en Querétaro sería un exitazo”, dijo Federico Mendoza, gerente de producción de una empresa queretana.
La cadena nació en Utah, Estados Unidos, en 2017 y actualmente cuenta con más de 1,200 sucursales, además de operaciones en Canadá y Puerto Rico. Una parte de su popularidad proviene de redes sociales como TikTok y de un menú que cambia semanalmente.
En México, una galleta cuesta $89 en mostrador, mientras una caja de cuatro se vende en $315, la de seis en $450 y la docena en $885. En la tienda en línea, donde los precios incluyen costos de envío, una pieza cuesta $199, cuatro alcanzan los $750 y seis los $1,100.
La primera sucursal mexicana emplea a más de 30 personas para preparar y hornear miles de galletas diariamente.

