La Cámara Nacional de la Industria y la Transformación (Canacintra) en San Juan del Río advirtió que la crisis vial en la carretera federal 57 ya rebasó el ámbito industrial y se convirtió en un problema que afecta a trabajadores, comerciantes, pacientes y ciudadanos en general, por lo que exigió al Gobierno Federal establecer un calendario claro para concluir las obras.
El presidente de la cámara, Víctor Hugo Rodríguez López, calificó la situación como un “caos” y señaló que, pese a los oficios enviados desde la representación local y la sede nacional del organismo empresarial, las respuestas no han cambiado mientras continúan los retrasos en una de las principales vías del país.
“El problema ya no es nada más de la industria; es de la gente que tiene que trasladarse a Querétaro, de comerciantes, de personas que necesitan ir al médico(…)Es una afectación para todo San Juan del Río”, expresó al subrayar que los tiempos de traslado se han vuelto impredecibles debido a accidentes, bloqueos, peregrinaciones y fallas en la señalización.
Rodríguez López confirmó que las empresas ya registran pérdidas productivas, pues cualquier retraso dentro de una cadena de suministro impacta directamente en la operación y el cumplimiento de entregas. Aunque evitó cuantificar el daño económico, informó que Canacintra elabora un análisis financiero y un censo entre las empresas afiliadas para medir con precisión las afectaciones.
El dirigente empresarial también alertó que las rutas alternas comienzan a saturarse, lo que agrava la movilidad dentro del municipio. Como ejemplo, relató que un trayecto habitual desde la zona de Ojo de Agua le tomó alrededor de 30 minutos únicamente para cruzar un puente, por lo que pidió reforzar el apoyo de las autoridades de vialidad y mejorar la señalización en los puntos de obra.
Ante la continuidad de los trabajos carreteros, hizo un llamado a transparentar la planeación y evitar cambios constantes en las fechas de conclusión. “Que digan bien qué va a pasar y cuándo se va a acabar, porque siempre cambian las fechas o anuncian nuevas obras”, afirmó.
Asimismo, planteó incorporar tecnologías de construcción más eficientes, similares a las utilizadas en otros países, para acelerar la ejecución de la infraestructura y reducir el impacto sobre la actividad económica y la vida cotidiana de la población.

