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Lideran queretanos en Etnomachismo

Si es mujer, indígena y vive en Querétaro, tenga por seguro que en el último año ha tenido que soportar el machismo a la queretana.

Y es que esta entidad es la segunda más violenta de la región tratándose de las relaciones de pareja hombre/mujer.

De acuerdo con la actualización 2018 de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en los últimos 12 meses 21 mil 834 mujeres indígenas fueron víctimas de violencia en el seno de sus familias.

Lo anterior se traduce en que el 11.1 por ciento de las mujeres mayores de 15 años que hablan alguna lengua indígena y/o se considera indígena han padecido incidentes violencia en el seno de sus familias en el último año.

Ello pone a Querétaro en el segundo lugar de la región, sólo por debajo de Aguascalientes donde el 12.3 por ciento de las mujeres autóctonas han tenido que convivir con este tipo de tratos en sus familias en el mismo periodo.

Ambos estados son más violentos que el resto del país en el trato hacia las mujeres de alguna etnia, ya que el promedio nacional se ubica en el 10.6 por ciento de mujeres de 15 años y más en condición de violencia en el ámbito familiar en los últimos 12 meses.

Sin embargo, esta es una condición que acompaña a las indígenas queretanas a lo largo de su vida, ya que al menos el 36.3 por ciento sufre de violencia en sus comunidades de manera persistente.

La ENDIREH registró que, a nivel nacional, el 38.7 por ciento de las mujeres de 15 años y más han sufrido violencia comunitaria a lo largo de su vida, principalmente en la calle, parques y transporte público. El 66.8 por ciento de las agresiones son de tipo sexual, 23.3 por ciento emocional y 9.9 por ciento física.

En el ámbito comunitario, cabe destacar que las mujeres indígenas presentan menores índices de violencia tanto a lo largo de su vida como en los últimos 12 meses con 26.6 por ciento y 15.6 por ciento respectivamente, mientras que las mujeres no indígenas presentan mayor porcentaje de violencia 39.9 por ciento y 24.1 por ciento, con una diferencia de más de 10 puntos porcentuales en ambos casos.

De acuerdo con el ‘Estudio situacional de las necesidades de atención de las mujeres que enfrentan violencia de género en Amealco y Tolimán, Querétaro’, realizada por la Mtra. Patricia Suárez Elizalde, éstas están expuestas a diversas formas de maltrato que le permiten a sus parejas mantener control sobre sus cuerpos.

“Las mujeres indígenas dependen económicamente de sus parejas, quienes ejercen control sobre sus cuerpos a través de la violencia física y la violencia sexual. La violencia económica, generalmente expresada en la omisión de cumplimiento de responsabilidades en el hogar, es una constante en comunidades de Amealco y Tolimán”, señala.

Y establece que los agentes de violencia no sólo es la pareja, sino que en ella intervienen las propias instituciones de apoyo a las familias, los hijos, suegros, cuñados y hermanos.

“Un dato relevante lo constituye la violencia institucional. Desde las instituciones de apoyo se generan prácticas que lejos de resolver añaden nuevos agravios a la situación de las mujeres. Llama la atención que la violencia institucional detectada corresponde a más del 10 por ciento de los casos de violencia psicológica manifestada por las mujeres indígenas”.

Ante el predominio de esta condición, indica la investigadora, un gran número de personas consideran que la violencia es normal y se justifica por tontas y porque si el marido cumple con el gasto, tiene derecho de golpear si algo no está bien.


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