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Con viento a favor o en contra

A pocas horas para iniciar las campañas para Presidente de la República, los demonios andan sueltos.

En la llamada intercampaña, las propuestas han pasado a segundo plano, y lo más relevante son los errores, ataques y acusaciones que se lanzan los suspirantes a la silla presidencial.

La guerra sucia se ha hecho presente por todos lados y aumentará mientras más se acerque el día de la elección.

Pero todo esto tiene su sustento en una simple razón, las cifras de las encuestas se mueven muy poco o no a la velocidad que algunos candidatos desearían para poder navegar en aguas tranquilas.

Por el momento Andrés Manuel López Obrador, es el que lleva viento en popa, pero el hecho de que las encuestas le den una ventaja, pero eso no es garantía de triunfo y eso lo sabe muy bien su equipo de trabajo.

Simplemente hay que recordar que en los procesos electorales de 2000 y 2006, aquellos candidatos que punteaban en el mes de marzo en las encuestas no lograron colocarse la banda presidencial, como es el caso del priista Francisco Labastida y del propio AMLO, ambos terminaron perdiendo las elecciones contra los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, respectivamente.

Por eso es que en el búnker de Morena cuidan todos los detalles y movimientos de López Obrador, aprovechando la popularidad que tiene en estos momentos.

Sin embargo, la etapa más peligrosa para el tabasqueño llegará con las campañas y debates.

Por su parte, para José Antonio Meade y Ricardo Anaya es necesario dar el «golpe de timón», para buscar sumar puntos los próximos tres meses.

Tanto el priista como el panista han incluido en las últimas semanas a diferentes actores políticos a su tripulación. Pero el problema al que se pueden enfrentar es que hay muchos almirantes o generales en su primer círculo. Hay muchas voces de mando que buscan llevar el barco a feliz puerto.

En tanto, para López Obrador su principal miedo es quedar estancado en la encuestas, ni con viento a favor o en contra, pero le urge que el viento a favor aparezca en esas aguas tranquilas. Sin duda seguirá atacando a sus contrincantes cuando se enfrentan a un alto oleaje.

Finalmente, la independiente Margarita Zavala, lanza sus redes al mar para capturar todo aquello que los otros candidatos van dejando. Todo lo que caiga es bueno.

La veda está por terminar y la temporada grande de pesca viene con todo, mientras tanto los demonios seguirán sueltos por los mares del proceso electoral.

Tiempo al tiempo.

@hecguerrero

 

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