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3ª OLA, TANTO PARA NADA

Canadá está sufriendo lo peor de la pandemia en la 3ª ola, aun cuando en 2020 se había distinguido internacionalmente por su manejo con el liderazgo de Justin Trudeau; en este momento los casos confirmados están muy altos, los hospitales están saturados, las camas de terapia intensiva en algunas provincias ya no tienen capacidad disponible; el liderazgo federal brilla por su ausencia. Mucha gente no encuentra útil el seguir las normas sanitarias y hay una creciente frustración por el confinamiento, el largo cierre de comercios y el lento proceso de vacunación.

En este momento, México ha vacunado a más personas y en muchos lugares del país, como en Querétaro, se empiezan a relajar las medidas de control, debido a que allá los casos están disminuyendo, no hay muchos enfermos de Covid en los hospitales. Los controles en el movimiento de gente y en la economía nunca fueron tan largos ni tan estrictos como en Canadá, y al parecer están mejor.

No es justificación, realmente algo se está haciendo mal en Canadá, pero muchos países están también siendo azotados por una tercera ola de la pandemia, intensificada por la presencia de sepas y mutaciones más agresivas. India, que creía ya haber alcanzado la inmunidad de rebaño, está encabezando ahora el número de muertos y contagios a nivel mundial, sus hospitales están quedándose sin oxigeno para atender a sus pacientes. De igual manera, muchos países están siendo abatidos por el mismo fenómeno.

Volviendo el caso canadiense, se están registrando más de 8 mil contagios al día (con más de 50 mil pruebas diarias); el número de muertos, sin embargo, ha sido reducido, alrededor de 50 por día. Los especialistas consideran que en su mayoría se trata de variantes del virus, particularmente la británica, aunque se han detectado muchos casos de la brasileña en Colombia Británica, y en Ontario empiezan a surgir casos de la variante de India.

El confinamiento ha sido casi una constante en más de un año, excepto por unos pocos meses en 2020 cuando se empezaron a relajar las medidas sanitarias. Al volver el control hace unas semanas, los comerciantes y los científicos han expresado su desacuerdo con las autoridades. Los negocios pequeños, bares y restaurantes han pagado la factura económica, mientras se ha dejado operar casi sin restricciones a fábricas, almacenes y zonas de construcción, que -según los datos oficiales- son los sitios donde se están generando los mayores contagios… que luego pasan a familias y vecindarios.

El Centro de Salud Publica de Toronto ha elaborado 11 categorías de sitios de trabajo para identificar los sectores donde hay mayor incidencia de casos. El reporte más reciente indica que de 302 brotes, casi la mitad (132) han ocurrido en grandes centros de distribución (en la planta de Amazon con más de 5 mil empleados, 700 personas fueron infectadas), fábricas, plantas procesadoras de alimentos y sitios de construcción. En tanto que en bares y restaurantes hubo 41 brotes y en pequeños comercios 31. El menor número de brotes (14) ocurrió en locales para eventos y centros religiosos.

Durante la pandemia, con el confinamiento se han obligado a cerrar a bares, restaurantes y comercios pequeños, que es donde menos brotes de Covid han ocurrido. Muchas oficinas han podido enviar a sus empleados a trabajar desde casa, pero las fábricas y centros de distribución no pueden hacerlo, no pueden parar la producción de bienes y servicios (¡aun cuando la gente puede ordenar cosas en línea, alguien tiene que fabricarlas y llevarlas a los domicilios!).

En Canadá la discusión sobre qué hacer para contener la 3ª ola, se está centrando en esos sectores que hasta ahora habían navegado debajo del radar de las autoridades. Se está presionando a las autoridades para que obliguen a los patrones a dar días de enfermedad pagados a los empleados que salgan contagiados, y se están impulsando pruebas masivas en dichos lugares. El gobierno está analizando la posibilidad de absorber al menos parte de esos costos y tomar medidas serias para fortalecer el transporte público, donde en ocasiones hay hacinamiento durante recorridos largos.

Una vez más, los sectores sociales más desprotegidos, aquellos que aun en medio de la pandemia no tienen otra opción que ir a la fabrica a trabajar, y seguir yendo aun sintiéndose enfermos, pues si dejan de hacerlo no tienen ingresos. Y esta vez el gobierno esta reaccionando tarde, muy tarde. Se ha hablado de que en este momento la mitad de los hogares canadienses están cerca de la bancarrota.

El gobierno canadiense ha invertido miles de millones de dólares en programas de apoyo económico, muchos de los cuales terminaron el año pasado. Han sido muchas las medidas para atender la emergencia sanitaria, a costa de sacrificar la economía. Se cerraron fronteras, o así se creía, pues hace un par de días se impuso un cese a todos los vuelos de India, mientras que sigue la suspensión de vuelos a México y al Caribe.

Estados Unidos cuenta con la infraestructura, el dinero y ahora el liderazgo político para impulsar una vacunación masiva (200 millones de personas a la fecha), el resto del mundo, como Canadá está batallando para hacer cumplir los contratos con laboratorios fabricantes de vacunas. Un retraso ha seguido al otro en las 4 vacunas aprobadas aquí: Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Johnson & Johnson.

Los planes de vacunación han sido terribles. A finales de diciembre de 2020 se empezó a vacunar a los mayores de 80 años, y cuando recibimos la AstraZeneca de la India algunas farmacias en Canadá empezaron a ofrecer vacunas… primero solo a mayores de 60, luego a menores de 80 pero mayores de 55, luego a mayores de 40 y justo ayer decidieron aplicarla a mayores de 30. Y si vives en una colonia de alto riesgo de contagio en Toronto, hay farmacias y centros temporales de vacunación que están vacunando a cuanta persona quiera mayor de 16 años.

Se ha sabido de grandes centros de vacunación en Toronto que han cerrado y cancelado citas porque no hay suministro de vacunas, mientas que otros con capacidad de aplicar hasta 5 mil vacunas, no tienen gente. Si hablas a la línea de información para vacunas, es una maraña de requisitos, un soberano desorden.

México, al parecer ha seguido un plan más congruente de vacunación, quizá sea por ser un año electoral y hay que dar una imagen de buen gobierno. El canciller Marcelo Ebrard ha gestionado el abasto de vacunas con China y Rusia (que en Canadá no es posible debido a problemas políticos internacionales con esas naciones), lo cual ha permitido contar con un abasto más seguro de vacunas (casi todas las que llegan a Canadá vienen de Europa).

En números fríos: a la fecha México registra un total de 2.3 millones de casos y 215 mil muertes (según datos de INEGI podría haber más de 300 mil); alrededor de 500 muertes al día; y casi 12 millones de personas han sido vacunadas (al menos 1ª dosis). En Canadá va un total 1.17 millones casos confirmados, casi 24 mil muertes (son alrededor de 50 por día) y casi 11 millones de personas han sido vacunadas. Cabe señalar que en Canadá no es común que un enfermo con Covid se atienda en su casa con tanques de oxígeno.

En películas como Contagion, al final, en pocos minutos se descubre una cura y en la siguiente escena todo ha vuelto a la normalidad. La realidad no es así, incluso con vacunas eficientes, es una guerra constante contra un virus que se reinventa, la gente que no puede o ya no quiere luchar en su contra y los gobiernos que invierten enormes recursos y capital político sin éxito, la pandemia resurge.

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