Yambo: Magia sorprendente y comedia inteligente

Juan Carlos Bonilla es un queretano orgulloso de sus raíces y de la tierra que lo vio crecer, ha pisado grandes escenarios a lo largo de la república y ha compartido telón con personalidades como Franco Escamilla, Los Tres Tristes Tigres, Ricardo O Farril, Chumel Torres y muchos otros comediantes y bloggers, todo esto bajo el mote artístico de “Mago Yambo”, alegrando los escenarios con su mezcla de humor y magia que lo ha llevado a ser reconocido y digno representante de nuestro estado en todo el país, pero no ha sido un camino sencillo según lo que el mismo nos cuenta.

De las canchas a los escenarios.

Con la firme convicción de ser futbolista profesional “Yambo”, apoyado por su padre, abandono sus estudios debido al prometedor futuro que le auguraba el deporte, pero tras una fuerte lesión en su pierna y 3 operaciones serias, se vio obligado a replantear su futuro y a permanecer en cama por un buen tiempo, cayendo en una fuerte depresión de la cual solo pudo salir gracias a un mazo de cartas.

“Cuando me lastimo, yo no sabía qué iba a hacer y, para empeorar la situación, no tenía estudios aun, con mucho tiempo libre y tan solo 18 años, lo único que hacía era ver videos en internet y fue ahí donde encontré un video de un tipo llamado Lance Bourton y me impresionó de tal manera que dije, yo quiero hacer eso y quiero hacer sentir a la gente justo lo que yo sentí al ver ese video, entonces de la nada empecé a estudiar magia, literal puse en internet, “¿cómo hacer magia?” y me enfoque al 100 en eso, fue para mí una terapia ocupacional”.

Una vez que Juan Carlos recuperó la movilidad, decidió continuar con el aprendizaje, por lo que se inscribió a un curso con el mago Montini quien le abrió un panorama diferente sobre la magia y los shows en los escenarios, “me enseño manipulación, desaparecer cosas, aparecer cosas, magia clásica le llaman, me enseño esa cosa visual increíble que conquista los ojos y el cerebro y sintiéndome listo le presente mi primer show mi familia, momento clave, pues a pesar de ser muy bueno en la magia mi padre se aburrió de inmediato debido a que yo no hablaba en absoluto, por lo que decidí complementarlo con el arte de ser payaso y eso me ayudo en gran manera” nos cuenta el ilusionista.

Tras sus primeros y fallidos intentos de pequeños shows como payaso, el impulso de su padre fue el factor clave para que Juan Carlos se enfrentará al mundo real y el siguiente paso fue hacer magia a cambio de propinas en un bar, donde gracias a su habilidad, a tan solo 8 meses de haber decidido enfocar su vida a la magia, consiguió su primer show particular, armado con una bocinita, disfrazó a su hermano de payaso y se aventó a hacer algo que jamás había hecho.

“La magia es, más allá de su definición simplista, un estímulo a la imaginación y la fe de las personas, que a sabiendas de que muchos de los trucos que el mago realiza son contrarios a toda ley natural, eligen confiar en lo que sus ojos vieron, abriendo la puerta a creencias fuera de toda lógica, pero a veces tan necesarias para escapar de realidades apremiantes”.

Después de ese primer show, el camino hasta llegar al “Diablo Squad” de Franco Escamilla fue una serie coincidencias y mucho trabajo, en un principio trabajo con otros queretanos ampliamente reconocidos como Gon Curiel y Bubu Romo, pero su calidad y talento lo llevaron hasta donde se encuentra ahora y analizando su trayectoria “Yambo” nos cuenta:

“La fórmula siempre ha sido aderezar la magia con la comedia, la magia sorprendente con comedia inteligente, a futuro me gustaría que la gente vea que soy un referente internacional queretano regresando el ilusionismo y la magia a los grandes teatros y poniendo en alto el nombre de este lugar en el que crecí, no será fácil pero creo firmemente en que mi trabajo es uno de los más nobles, la magia ilusiona y la risa alimenta y si con eso puedo contribuir a nuestra sociedad, me sentiré muy satisfecho”.

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