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Las “joyas” de Lozoya

Pérdidas por cientos de millones de dólares y derroches fue la estela que dejó Emilio Lozoya Austin a su paso por la dirección general de Petróleos Mexicanos, los casos han sido  documentados por la Auditoría Superior de la Federación. 

Entre las joyas de Lozoya está el uso de helicópteros para fines personales, y las compras -a sobre precio- de Agronitrogenados y de Grupo Ferfinal aún cuando eran chatarra industrial.

A la fecha, la Fiscalía General de la República ya inició la judicialización de la compra-venta de Agronitrogenados entre Altos Hornos de México y Pemex, con la captura de Alonso Ancira y la orden de aprehensión contra Emilio Lozoya Austin, pero aún faltan casos por llevar ante un juez. 

Grupo Fertinal, comprar pérdidas

La Auditoría Superior de la Federación determinó en enero de 2018 que la adquisición de Grupo Fertinal, S.A. de C.V. y subsidiarias (GP FER) no fue un negocio rentable para Petróleos Mexicanos. 

En septiembre de 2015, un despacho externo realizó un “due diligence” previo a la adquisición de Grupo Fertinal y sus subsidiarias. En el estudio se identificaron situaciones que podrían tener un impacto significativo en los estados financieros de GP FER. 

Sin embargo, las autoridades de PEMEX, entonces encabezadas por Emilio Lozoya, a pesar de contar “con la información que le permitía conocer la situación económica, financiera, operativa y técnica de GP FER”, aun así tomó la decisión de adquirir la empresa. 

Las pérdidas para PEMEX por la adquisición del Grupo Fertinal representaron 565.7 millones de dólares, equivalentes a 11 mil 690.6 millones de pesos, de acuerdo con la ASF. 

Agronitrogenados, comprar chatarra

En diciembre de 2013, una empresa filial de Petróleos Mexicanos adquirió una planta de fertilizantes. La idea, en el papel, era apuntalar el negocio de los fertilizantes. 

El 17 diciembre de 2013, en el Consejo de Administración se tuvo conocimiento de un “Informe sobre la Inversión en una planta de Fertilizantes”, el cual señalaba que había una oportunidad de negocio para la paraestatal: adquirir una planta en Coatzacoalcos, Veracruz.

La planta de fertilizantes estaba inactiva desde 1999.  Y una instancia del propio gobierno federal lo señaló al emitir un avalúo de los “fierros” por 168,164.9  millones de dólares. 

A pesar de las valuaciones previas, se emplearon avalúos proporcionados por el vendedor, por lo que el precio de compraventa se fijó en  273 millones de dólares. 

Dado que la compra fue de “chatarra”, hubo que erogar 487 millones de dólares para la rehabilitación de la planta de Agronitrogenados. 

Así el costo total del proyecto ha sido de 760 millones de dólares para que al cierre de la auditoría, en 2017, siguiera sin operar la planta chatarra. 

Huachicol: Estrategia fallida 

Mientras la delincuencia organizada horadaba los ductos que transportaban hidrocarburos, Durante gran parte del sexenio pasado PEMEX dejó arrumbados equipos destinados a “proporcionar seguridad en instalaciones estratégicas, industriales y administrativas de Petróleos Méxicanos. 

Transcurrieron de 22 a 49 meses sin que la Subdirección de Salvaguardia Estratégica y Pemex Exploración y Producción utilizaran bienes, por 1,119 millones de pesos “en proporcionar seguridad a las instalaciones estratégicas, industriales y administrativas de Petróleos Mexicanos y sus Empresas Productivas Subsidiarias y, a la red de ductos”. 

Así lo observó la ASF, que en su informe de resultados de la cuenta pública del año 2016, observó que “las estrategias implementadas por la Subdirección de Salvaguardia Estratégica (SSE) no cumplen con la meta de ‘Reducir de manera significativa el número de tomas clandestinas que se presentan a nivel nacional’”. 

Esta falla, ocasionaba, en el años 2016, pérdidas anuales por 19 mil 640 millones de pesos a PEMEX “por robo de combustible”, así como gastos por reparación y saneamiento de las tomas clandestinas por 2 mil 809 millones de pesos, “lo que impide a Petróleos Mexicanos cumplir con el fin de generar valor económico y rentabilidad para el Estado Mexicano”.

Entre los absurdos detectados, estuvo un contrato por mantenimiento de un centro de comando denominado C4 que no había sido usado. 

La ASF señaló que no se justificaron los servicios de mantenimiento de agosto de 2015 a diciembre de 2016, por 25,246.6 millones de pesos “pagados en 2016 ya que el “C4”, no quedó instalado para su operación sino hasta el ejercicio de 2017.

Viajes de placer

Entre los equipos asignados para la vigilancia de ductos se encontraban 9 aeronaves, por 1,583 millones de pesos, las cuales estuvieron en comodato con la SEDENA, para “brindar movilidad táctica y estratégica a funcionarios de alto nivel para toma de decisiones y otras actividades de seguridad nacional, así como para el patrullaje y vigilancia del sistema nacional de ductos, instalaciones estratégicas de Pemex y EPS, ubicadas en tierra y mar”.

De las aeronaves, algunas efectivamente se usaron para brindar seguridad a la red de ductos y plataformas petroleras, sin embargo, la ASF constató que PEMEX careció de mecanismos de control para los vuelos del helicóptero Eurocopter EC-145 y el avión Cessna Sovereign.

Bastaba una solicitud telefónica a la SEDENA desde la Dirección General para realizar los vuelos sin que la empresa petrolera generara “documentos o registros, por lo que se desconoce si los vuelos realizados con estas aeronaves efectivamente fueron autorizados y solicitados por PEMEX”.

Sobre el uso del Eurocopter, la auditoría reveló que de enero a febrero de 2016 “se realizaron 49 traslados de pasajeros, de los que Pemex no justificó el motivo de éstos, ni proporcionó el nombre y cargo de los pasajeros que acompañaban al entonces “DG” (Director General)”. 

Asimismo, de marzo a diciembre de 2016, se realizaron 108 traslados  “de los que con los “Manifiestos de Pasajeros” proporcionados por la SEDENA, se identificó el nombre y cargo de los pasajeros que los realizaron; no obstante, en 10 traslados, realizados por el Secretario General del Sindicato de Trabajadores de Pemex y otros funcionarios de la entidad, no se justificó ni documentó el motivo de los traslados” indica el informe de la ASF. 

El costo promedio por traslado realizado por ese helicóptero ascendió en el año 2016 a 62.6 mil pesos.

Respecto del Cessna Cessna Sovereign, “de enero a febrero de 2016, se realizaron 17 traslados nacionales y 8 al extranjero, de los que Pemex no justificó el motivo, ni el nombre y cargo de los pasajeros que acompañaban al entonces “DG” (Director General)”. 

Por el uso indebido de las aeronaves mencionadas, la ASF emitió una “Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria” para que se investigada y sancionara a los funcionarios públicos “que en su gestión no justificaron ni documentaron el motivo y el nombre de los pasajeros transportados en el helicóptero Eurocopter EC-145 y el avión Cessna Sovereign, en enero y febrero de 2016”.

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Gabriel Morales López

Periodista. Columnista en El Queretano y en Imagen Querétaro 94.7 de FM.

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