Medio ambiente y municipio no se llevan

Desde árboles derribados en camellones, hasta posibles afectaciones a superficies de conservación ambiental, la administración municipal saliente chocó durante sus 3 años con las activistas defensoras de las causas ambientalistas.

El titular de la administración municipal, Marcos Aguilar ya no ejerce ese puesto; sin embargo, los señalamientos y preocupaciones de activistas como América Vizcaíno y Pamela Siurob siguen en temas puntuales.

Durante el 2017, las ambientalistas denunciaron la autorización y tala de árboles que realizó el municipio de Querétaro en Avenida Constituyentes para el proyecto de “movilidad sustentable”, en el que el Alcalde, Marcos Aguilar, aseguró que se sembraron 5 mil árboles en  muchas áreas de la ciudad y por lo menos 500 mil árboles en zonas forestales.

Un caso más fue ventilado por la ambientalista Pamela Siurob en redes sociales, por la tala de un árbol en 5 de febrero para colocar en su lugar un espectacular.

“Estamos atentos a cualquier circunstancia para atender a Pamela (Siurob), se le ha atendido en dos temas anteriores que inmediatamente ha señalado con inconsistencias, uno en la Alameda donde dijo algo que no correspondía a la verdad y otro más relacionado con esto. En este caso yo daré instrucciones para que revisen inmediatamente y darle tranquilidad a ella” le respondió directamente el Alcalde.

En ese mismo año, Vizcaíno y Diana Juárez de la organización Ecoturismo Querétaro, reclamaron las más de 19 modificaciones al Programa de Ordenamiento Ecológico (Poel) y acusaron directamente a la Directora de Ecología, Martha Vagas de solapar cambios de uso de suelo “a conveniencia” y de manera “indiscriminada” que ponían en riesgo la conservación de ciertas zonas protegidas del municipio.

La respuesta de Vargas Salgado no se hizo esperar y de inmediato retó a las ambientalistas a denunciarla ante el Tribunal de Responsabilidades Administrativas.

“Hay un Tribunal de Responsabilidades Administrativas, a mí me haría un gran favor si presenta una denuncia en el tribunal contra mí, que diga qué es lo que estoy haciendo mal porque si no me deja en estado de indefensión”, dijo entonces.

Actualmente dos áreas protegidas están en el ojo del huracán por causa de cambios de uso de suelo: la Ermita en la zona suroriente de la ciudad y parte de Peña Colorada al norte por la construcción de las nuevas etapas del fraccionamiento Altozano.

En el caso de la Ermita, se revelaron inconsistencias en la donación de una superficie de 4 hectáreas al Fideicomiso Queretano para el Medio Ambiente (FIQMA), por lo cual nunca se pudo concretar en una escritura pública, por lo que hace poco fue revocado y autorizado su cambio de uso de suelo con lo que la mitad del terreno que sería protegido, quedó libre para ser ocupado por desarrolladores.

“Me parece que el valor ambiental de la zona no está a discusión porque además hay que tomar en cuenta que en la parte baja de este predio hay un vaso regulador de aguas pluviales que como tú bien lo has dado a conocer, en este momento ya está generando afectaciones a una vialidad importante. Lo que me parece es que la toma de decisiones siempre debería estar basada en dictámenes técnicos y con base en el respeto a nuestro medio ambiente”, comentó la misma directora del FIQMA, María de Jesús Ibarra en una entrevista para un medio local.

Además en otros casos como el del desarrollo de Altozano, las ambientalistas han acusado la opacidad y la negativa del municipio y la Semanarnat para acceder a la información correspondiente.  

Francisco Hernández

Reportero de El Queretano.

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